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Nota publicada en el Diario El País con motivo de la apertura del Museo Gurvich el Día del Patrimonio.

Martes 26 de julio de 2005 | Año 87 - Nº 30157

Espectáculos

APERTURA | El 30 de setiembre, en ocasión del Día del Patrimonio, la institución abrirá sus puertas para que el público pueda ver por adelantado lo que será este nuevo espacio para el arte plástico
José Gurvich tendrá su propio museo
Se abre en Plaza Matriz un espacio para la exhibición de la obra del gran artista constructivo

GUSTAVO LABORDE

El sábado 15 de octubre abrirá sus puertas el museo José Gurvich. La institución ocupará tres plantas del Edificio Constitución, en Ituzaingó 1377, al lado de la Catedral Metropolitana. Se suma así un importante y magnético espacio de arte al circuito cultural de la Ciudad Vieja. Este proyecto será oficialmente lanzado el 22 de agosto.

La creación del museo es una iniciativa de la Fundación Gurvich, que desde su fundación en 2001 ha tenido la intención de generar un espacio donde exhibir y promover la obra de uno de los artistas más destacados de la plástica uruguaya, quien, enrolado en la Escuela del Sur que dirigía Joaquín Torres García, supo darle a su arte una identidad propia y singular. "Es como la culminación de un largo recorrido", dice Totó Gurvich, viuda del artista. A sus 82 años la también vicepresidenta de la fundación que lleva el nombre de su esposo emprende esta aventura con confeso temor, pero también con admirable entusiasmo y tenacidad. "Iniciar esto, la verdad, me da un miedo terrible. Pero también nos parece que tener la obra guardada sin que nadie la vea no tiene sentido alguno. Nosotros sentíamos la obligación de exponerla, como hemos hecho en varias ocasiones, pero de manera permanente", explicó Totó.

Luego de un largo deambular por diferentes alternativas edilicias, la Fundación Gurvich dio con este edificio que casualmente reúne todas las condiciones para albergar un museo (de hecho ya fue utilizado como espacio de exposición por Arotxa, quien exhibió allí su muestra Caudillos en el año 2002). Con tres plantas en forma de "U", amplios ventanales a la calle que permiten el abundante ingreso de luz natural y la visualización del interior por parte de los transeúntes de la Plaza Matriz, la construcción tiene una disposición tal que permite el uso independiente de tres salas en las que las piezas se ordenarán temáticamente. La planta central estará consagrada a la obra pictórica, mientras que el subsuelo acogerá las formidables esculturas cerámicas que fueron expuestas por primera vez en el Subte Municipal en 2003. El segundo piso recibirá la colección de dibujos y objetos. El acervo del museo consiste en algo más de 400 piezas de diversos géneros, que se irá exhibiendo de manera rotativa. "Muchos objetos que están en mi casa se van a exponer", comenta Totó. "Torres les enseñaba a sus alumnos que el artista no sólo era artista al pintar cuadros, sino que tenía que estar rodeado de arte, que todos los objetos que los rodeaban tenían que ser convertidos en objetos de arte, porque no hay un arte mayor y otro menor. El mismo Torres le decoró a Manolita una radio de aquellas antiguas y la convirtió en una obra de arte. Y mi esposo siguió esos preceptos. Entonces vamos a traer esos objetos como pequeñas cajas de madera o de fósforos, así como platos, juegos de café y un montón de otras cosas que tengo en casa y quiero muchísimo, tanto como los cuadros", señala la viuda del artista.

PRIVADO. El Museo Gurvich se abre a instancias estrictamente privadas, sin intervención ni apoyo del Estado. "Al principio pedimos apoyo. Estuvimos viendo otros locales, como una casa en Pocitos que pertenece al Correo. El lugar era interesante, pero había que hacerle muchas reformas que tenían que correr por cuenta nuestra, y luego de un tiempo eso iba a quedar para el Estado. No tenía mucho sentido. También aplicamos para un apoyo del BID, pero el banco se negaba a que se llamara Museo Gurvich, querían que se llamara Paseo Cultural y también teníamos que arreglar el edificio y era por cinco años. Tampoco nos pareció conveniente. Hay que invertir mucho dinero en acondicionar un local para convertirlo en museo, no sólo en lo que respecta a la parte edilicia sino toda la infraestructura técnica que demanda como la iluminación, el acondicionamiento climático, el deshumificador, la seguridad, todos detalles que llevan mucho dinero", resume Totó. El largamente acariciado sueño del museo tomó un rumbo cierto cuando vieron el cartel de "Se alquila" en este local de la Plaza Matriz. "Martín, mi hijo, llegó a un acuerdo muy conveniente por el precio del alquiler e incluso de los gastos comunes y bueno, al fin lo vamos a poder hacer". El próximo 30 de setiembre, en ocasión del Día del Patrimonio, el museo abrirá sus puertas a manera de adelanto para que el público pueda recorrer sus instalaciones, aún en trabajos de refacción, donde también se exhibirán algunas obras.

ABIERTO. Si bien el museo estará consagrado a la obra del artista que le da su nombre, será abierto a otras propuestas. Según comentó Totó Gurvich, el museo tendrá una sala de documentación, una librería, una boutique, una cafetería y espacios polifuncionales ya sea para presentaciones de libros, charlas, proyección de audiovisuales, conferencias y también exposiciones de otros artistas. "Queremos abrir el espacio a otros artistas y en especial a los que fueron cercanos a mi marido, que trabajaron con él en el taller. El siempre decía que todos tienen derecho a ser considerados bajo el sol. Entonces pienso que sería bueno que en este museo se exponga la obra de gente como Otero, Guillermo Fernández, Rosa Acle, Gonzalo Fonseca, Manuel Pailós, los Torres, que eran sus grandes compañeros o Julio Alpuy. Es decir, gente cercana no sólo artísticamente sino afectivamente".

Totó Gurvich, cuyo nombre de soltera es Julia Añorga, ha conservado, defendido y difundido la obra de su marido desde que éste muriera, hace ya 31 años. Esta estrategia ha determinado que la obra de Gurvich tuviera una valoración estética y una cotización comercial siempre ascendente. "El artista sólo cuenta con el tiempo y el espacio. El espacio para hacer la obra y el tiempo para que la juzgue. Mi marido me decía siempre que los críticos no servían para nada, que el que tiene la opinión definitiva era el tiempo. Y es así. Un día él me dijo que lo único que me podía dejar era su obra, que eso iba a ser mi respaldo. Yo la cuidé como si fuera la Piel de Zapa, aquél talismán de Balzac. Muchas veces me quisieron comprar la obra, siempre tirándome abajo el precio. Me decían que la obra de Gurvich había sido superada por tal, que fulano era mejor, que tal otro valía más. Y con el tiempo me di cuenta que fui muy sabia al no dejarme impresionar por nadie. Y eso me lo dio mi marido, porque él se sentía que tenía talento, pero no sólo se confiaba en su talento, sino que trabajaba mucho. Porque como dijo Picasso, el arte requiere trabajo, más trabajo, más trabajo. Y él trabajaba con toda su inteligencia y toda su intuición".

Un museo privado que debe autofinanciarse

El presidente de la Fundación Gurvich le ofreció a Silvia Listur hacerse cargo de la dirección ejecutiva del museo. Vinculada a la gestión y difusión del arte plástico desde hace décadas, Listur comentó que el museo tiene una marcada vocación democrática, en el sentido de que es un museo "para todos". "Al tratarse de una iniciativa privada, sin apoyo estatal, el museo se ve obligado a cobrar una entrada simbólica. Pero esto no implica que nadie que quiera visitarlo quede afuera". En tal sentido, el museo abrirá sus puertas gratuitamente todos los días martes. A su vez, tendrán un 50% de descuento los estudiantes menores de 26 años que acrediten esta condición, los mayores de 65 años, los jóvenes entre 10 y 16 años y los grupos de más de 20 personas que acuerden una visita con anterioridad. Los menores de 10 años, acompañados por adultos entrarán gratuitamente.

"En Uruguay no se está acostumbrado a pagar entradas a los museos, aunque es una práctica que corre en todo el mundo. De todas formas vamos a instrumentar medidas para que nadie que tenga interés real en entrar al museo no lo pueda hacer por limitaciones económicas. Para eso, vamos a tener sponsors que se hagan cargo del costo de las entradas, las que luego serán repartidos con criterios de beneficios a ciertos sectores. Es algo que todavía no lo afinamos, pero lo importante es que la entrada no va a ser de ninguna manera un impedimento para el ingreso", explicó Silvia Listur.

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FACHADA. Al lado de la Catedral y
frente a la Plaza Matriz se instalará
el Museo José Gurvich, dedicado
al gran artista uruguayo.

     
  Ituzaingó 1377 Plaza Matriz 915 7825 / 712 0512