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PRIMER NIVEL ||
EXPOSICIÓN TEMPORARIA
José
Gurvich y el retrato
Abril - Octubre 2006
Salas 5 y 6: Lunes a viernes de 10:00 a 18:00 hs.
Sábados de 11:00 a 15:00 hs.
El
retrato
El
deseo que tienen los seres humanos de contemplarse por
medio de la interpretación de su propia imagen,
parece formar parte de los más antiguos impulsos
de la humanidad y el arte del retrato individual, es
una de las actividades artísticas universalmente
presente en todos los tiempos.
Como expresión del poder encarnado en el hombre,
como instrumento de propaganda religiosa y política,
como medio de conservar o de idealizar el recuerdo de
un rostro, como soporte de una experiencia plástica,
el arte del retrato va evolucionando según la
concepción que cada época hace del papel
de la imagen y del individuo en la sociedad.
Galienne
y Pierre Francastel

Los
retratos de Gurvich
En
el taller de Torres García el retrato era parte
del aprendizaje del oficio. Todos los alumnos pintaban
retratos turnándose para posar, a pesar de la
reserva de Torres respecto a la pintura figurativa.
Sin ser retratista, Gurvich pintó retratos maravillosos.
Para Gurvich, pintar era un acto de reflexión,
observación y compenetración total con
el modelo.
Minucioso y preciso, compenetrado profundamente con
el carácter de quien retrataba, su inquietud
constante lo llevó a experimentar múltiples
aspectos de un género que exige además
de un agudo sentido de la observación, los medios
técnicos para lograr la transposición
de los rasgos físicos, psicológicos y
del entorno temporal del retratado.
Tomado
de José Gurvich y el retrato de Cecilia
de Torres

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Copia
de Goya, c.1957
Óleo/tela, 90 x 70 cm
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"El
primer contacto con la pintura de los maestros en su
primer viaje a Europa en 1954, lo conmovió profundamente.
En Madrid visitaba el Prado asiduamente. Allí
estudio los maestros que lo marcaron definitivamente,
el Bosco y Brueghel, pero sin embargo las copias que
realizó fueron estos dos retratos: Mariana de
Austria, de Velázquez y Josefa de Bayeu, de Goya."

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Madre
del artista con sus hijos, 1952
Óleo /cartón, 58 x 42 cm. |
Los
retratos de él y su hermana, o de los dos junto
a su madre, fueron realizados basándose en la
fotografías en blanco y negro, tomadas por un
fotógrafo de pueblo en Lituania. Los recuerdos
del lugar de su primera infancia, se manifestaron en
los tonos suaves y tiernos que les imprimió.
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Elsa
Andrada, c. 1949
Óleo/cartón, 63 x 50 cm
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Gurvich retrató a Elsa
Andrada de perfil. En esta obra extraordinaria
hay una unidad total en el planismo, en el tratamiento
de la luz y sombra y en la paleta reducida al
gris y rojo tierra. Una línea continua
dibuja el contorno de la cabeza con un mínimo
detalle, la sombra del mentón tienen la
misma calidad y la misma textura que las sombras
en la espalda recostada sobre un almohadón.
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| Este
retrato de su madre joven fue realizado cuando apenas
hacía un año que Gurvich había
ingresado al Taller Torres García. Su personal
caligrafía de pinceladas de trazos cortos
y delicados es evidente, así como la línea
negra y nerviosa y el gusto por el detalle. El parecido
es total, trasmitiendo además la ternura
que sentía por ella. |
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Madre
del artista, 1951
Óleo/tela, 45 x 51 |
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Estela
Medina, 1952
Óleo / cartón 54 x 43 cm
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